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Ayuda para tu familia, en español
Este sitio es gratis y privado. No tienes que registrarte, y lo que escribes se queda en tu teléfono o computadora. Por ahora, casi todo el sitio está en inglés. Aquí tienes lo más importante, en español. Sirve si vives solo, en pareja, con tu familia o con compañeros de casa.
Primeros pasos, en 10 minutos
- Elige un tema de la lista de abajo que se parezca a lo que vives hoy. Lee solo esa parte.
- Elige una frase de “Palabras que puedes usar” y dila en voz alta una vez, para ti. Así te sale más fácil cuando la necesites.
- Prueba una sola cosa pequeña esta semana. Si no sale, no pasa nada. Puedes volver a empezar cuando quieras.
¿Prefieres escuchar? ¿La letra se ve pequeña? En “Ajustes”, arriba, puedes agrandarla o usar alto contraste.
Escríbele en español. Lo que escribes se queda en tu dispositivo.
- Cuando los hijos pelean
- Cuando grito a mis hijos
- Cuando estoy muy enojado
- Cuando cuido a alguien que quiero
- Cuando siento que hago todo en la casa
- Cuando uno trabaja muchas horas
- Con gemelos o niños pequeños
- Si no estás a salvo en casa
- Herramientas
- Tu privacidad
Cuando los hijos pelean
Casi todas las peleas entre hermanos son por las mismas cosas: los turnos, el espacio, lo que es justo y la atención de los adultos. Si las reglas son claras, hay menos motivos para pelear.
- Fíjate cuándo pelean. El mismo juguete, el mismo asiento, la misma hora del día.
- Pon una regla sencilla para eso. Un reloj para los turnos de la tableta. Un calendario en el refrigerador para saber a quién le toca el asiento de adelante.
- No busques quién empezó. Casi nunca viste el principio. Habla de lo que pasa ahora.
- Si alguien se está lastimando, sepáralos con calma. Primero consuela al niño herido. Hablen después, cuando todos estén tranquilos.
Palabras que puedes usar
“Veo a dos niños que quieren lo mismo. ¿Qué podemos hacer para que los dos tengan su turno?”
“No voy a elegir un ganador. Les voy a ayudar a encontrar un plan para los dos.”
En inglés: Siblings who fight.
Cuando grito a mis hijos
Muchos padres gritan a veces. Eso no te hace un mal padre ni una mala madre. Lo más importante es lo que haces después.
- Para y da un paso atrás. Baja la voz. Si tu hijo es pequeño, agáchate a la altura de sus ojos.
- Di en voz alta lo que pasa. Así tu hijo aprende qué hacer con las emociones fuertes.
- Respira un minuto. Toma aire contando hasta 4 y suéltalo contando hasta 6.
- Pide perdón por el grito. Puedes pedir perdón y mantener la regla.
Palabras que puedes usar
“Estoy hablando muy fuerte. Voy a respirar un momento.”
“Perdón por gritarte. No fue justo para ti. Vamos a intentarlo otra vez.”
En inglés: When it’s you and your child y When you yell.
Cuando estoy muy enojado ahora mismo
Esto es para dos personas que están seguras y las dos están enojadas. Cuando el corazón late muy rápido, nada de lo que se dice sale bien.
- Pide una pausa y di cuándo vuelves. Una pausa con hora de regreso no es irse.
- Respira. Suelta el aire más despacio de lo que lo tomas: 4 para entrar, 6 para salir.
- Sepárense un rato, 20 minutos o más. Toma agua, camina, lávate la cara.
- Vuelve a la hora que dijiste. Eso es lo que hace que la pausa sea segura para la otra persona.
Palabras que puedes usar
“Quiero hacerlo bien y estoy muy alterado. ¿Lo hablamos a las ocho?”
“Ya volví. Seguimos con el mismo tema. No estoy en tu contra.”
Respira un minuto: toma aire contando hasta 4 y suéltalo contando hasta 6. Cinco veces.
La misma página en inglés: Upset right now?
Cuando cuido a alguien que quiero
Cuidar día tras día a tu pareja, a tu mamá o a tu papá, a un hijo o a otro ser querido enfermo es mucho trabajo. Es normal estar agotado, sentir tristeza por lo que la enfermedad se llevó, y a veces perder la paciencia y luego sentir culpa. No es un fallo tuyo: es una señal de que necesitas más apoyo.
- Pide una ayuda concreta, con día y hora. Es más fácil decir que sí a algo claro que a “ayúdame más”.
- Los hijos que viven lejos también pueden ayudar: llamadas al seguro, papeles, citas, una llamada fija cada domingo, pagar unas horas de cuidado, o venir unos días.
- Busca descanso para ti: centros de día, cuidadores por horas, grupos de apoyo para cuidadores.
- Cuida tu cuerpo: dormir, comer y salir a caminar un poco también es parte del cuidado.
Palabras que puedes usar
A tus hijos: “Ya no puedo con todo solo. ¿Podrías encargarte de las llamadas al seguro y llamar a mamá cada domingo a las seis?”
A ti mismo: “Estoy cansado, no soy una mala persona. Hoy hice lo que pude.”
Extrañar a alguien que sigue aquí
Puedes extrañar a la persona que conocías aunque la veas todos los días. Quizás tu mamá algunos días no sabe tu nombre, o tu esposo ya no puede platicar contigo como antes. Algunos lo llaman “pérdida ambigua”: la persona está aquí, pero una parte de quien era ya no está. Es una pérdida de verdad, y es normal sentir tristeza. Sentirla no quiere decir que la quieras menos.
Enojo, resentimiento y culpa
Muchos cuidadores a veces sienten enojo o resentimiento: contra la enfermedad, contra la familia que no ayuda, y hasta contra la persona que cuidan. Luego sienten culpa por sentirlo. Es normal. No te hace mala persona. Casi siempre quiere decir que llevas demasiado peso por demasiado tiempo.
- Dilo en voz alta a alguien de confianza: una amiga, un grupo de apoyo o un consejero. Decirlo lo hace más ligero.
- Toma descansos de verdad, no solo dormir. Algo solo para ti, aunque sea una hora a la semana.
- Pide un ayudante más. El resentimiento muchas veces quiere decir que el cuidado se tiene que repartir entre más personas.
Dónde pedir apoyo (EE. UU.): Parkinson’s Foundation, línea de ayuda 1-800-473-4636 (hay atención en español). Alzheimer’s Association, 1-800-272-3900, las 24 horas, con intérpretes. Eldercare Locator, 1-800-677-1116, para encontrar servicios cerca de ti. En otros países: findahelpline.com.
- Para una noche difícil: el Jardín de noche, para respirar despacio unos minutos, sin relojes ni puntos.
- Una lista para repartir el cuidado con tus hijos: quién se encarga de cada cosa, en español, para llenar e imprimir.
La página completa en inglés: Caring for someone you love.
Cuando siento que hago todo en la casa
Muchas veces una sola persona carga con casi todo: la comida, la ropa, los niños, y además el trabajo de pensar en todo. Recordar las citas, saber qué falta en el refrigerador, planear la semana. Ese trabajo no se ve, pero cansa mucho. Casi nunca es culpa de nadie: lo más común es que nunca hablaron de quién hace qué. Esto sirve para parejas, familias y compañeros de casa.
- Hagan una lista de todos los trabajos de la casa. También los que no se ven: planear las comidas, hacer la lista del súper, pedir citas, pagar las cuentas, recordar los cumpleaños, levantarse en la noche con los niños.
- Un dueño para cada trabajo. Cada tarea tiene una sola persona responsable, de principio a fin: no solo hacerla, también acordarse de hacerla. Pongan la lista en el refrigerador.
- Diez minutos a la semana. El mismo día cada semana, miren la lista juntos: qué salió bien, qué se quedó sin hacer y si hay que cambiar algún dueño. Empiecen con un “gracias”.
Palabras que puedes usar
“No quiero pelear. Quiero que hagamos juntos una lista de todo lo que hay que hacer en la casa, para ver cómo lo repartimos.”
“¿Puedes encargarte tú de la ropa, de principio a fin, sin que yo te lo tenga que recordar?”
“Gracias por encargarte de la cena esta semana. Lo noté.”
En inglés, para traducir: Share the load y la lista One owner per job (un dueño para cada trabajo), que puedes imprimir para el refrigerador.
Cuando uno trabaja muchas horas
Cuando uno de los adultos de la casa trabaja muchas horas fuera, es fácil que los dos se sientan solos. Uno trabaja sin parar y siente que nadie lo nota. El otro se queda con la casa y los niños todo el día. Los dos trabajos cuentan, y los dos cansan.
- Cuenten las horas de los dos: el trabajo pagado y el viaje, y también las horas cuidando a los niños y la casa. Cuidar a niños pequeños todo el día es un trabajo de tiempo completo.
- Lo justo no tiene que ser mitad y mitad. Hablen de qué reparto es justo para ustedes en esta etapa.
- Algunos trabajos pueden ser de quien trabaja fuera: los de la noche o del fin de semana, como bañar a los niños, lavar los platos de la cena o hacer las compras del sábado.
- Un rato de descanso para cada uno, aunque sea corto.
Palabras que puedes usar
“Sé que trabajas muchísimo, y te lo agradezco. Yo también llego al final del día sin fuerzas. ¿Qué parte de la casa podrías tomar tú, aunque sea en la noche?”
“Sé que el día con los niños es muy pesado. ¿Qué te ayudaría más cuando llego a casa?”
Con gemelos o niños pequeños
Con bebés o niños pequeños, y más con gemelos, el trabajo no para: comidas, pañales, siestas, noches sin dormir. Es normal que los dos estén cansados y que haya más discusiones. No quiere decir que la relación va mal. Quiere decir que es una etapa muy pesada.
- Las noches también cuentan. Levantarse con los niños es trabajo. Pueden turnarse: una noche cada uno, o uno hasta las dos de la mañana y el otro después.
- Cuidar a los niños sin ayuda es trabajo. Las horas que uno pasa con los niños mientras el otro trabaja van en la lista.
- Bajen la meta por ahora. La casa no tiene que estar perfecta. Elijan lo que sí importa (comer, ropa limpia, dormir) y dejen lo demás para después.
- Un descanso para cada uno, todos los días si se puede, aunque sean veinte minutos.
Palabras que puedes usar
“Esta noche me levanto yo con los niños. Mañana te toca a ti.”
“Necesito media hora para mí. ¿Puedes quedarte con los niños después de la cena?”
Si no estás a salvo en casa
Si alguien te lastima, te amenaza o te controla, no es un problema de comunicación, y no es tu culpa. Habla con personas que ayudan con esto todos los días. Es gratis y confidencial.
- Línea Nacional sobre la Violencia Doméstica (EE. UU.): llama al 1-800-799-7233. Hay personas que hablan español, a cualquier hora. También puedes enviar un mensaje de texto con la palabra START al 88788.
- Si piensas en hacerte daño: llama al 988. Cuando oigas “Presione 2”, marca el 2 para hablar en español.
- Si estás en peligro ahora: llama al 911.
- Fuera de EE. UU.: findahelpline.com tiene líneas de ayuda gratis en tu país.
Para salir rápido de este sitio, presiona la tecla Esc dos veces.
En inglés: Not safe at home?
Herramientas
Ya en español
- El puesto de limonada, vistazo rápido: anoten quién hace qué en la casa y verán cómo está repartido el trabajo, sin culpar a nadie. Si llegas desde esta página, se abre en español (las tareas, el resultado y el mensaje para compartir).
- : escríbele en español y te responde en español, con lo esencial y la parte de esta página que te sirve.
- Una lista para repartir el cuidado: la lista, los botones y el menú están en español. Solo la explicación del final (“About this tool”) sigue en inglés.
- El Jardín de noche: respira despacio con una luz, une estrellas y acomoda lirios en un estanque. Sin relojes y sin forma de perder. El juego está en español; la explicación del final sigue en inglés.
En inglés (usa el traductor)
Estas herramientas están en inglés, pero se entienden bien con el botón de traducir de tu navegador (abajo te explicamos cómo). Las imágenes para compartir y los PDF se quedan en inglés.
- Start in 10 minutes: cuatro pasos cortos, uno a la vez. Un buen lugar para empezar.
- Today’s weather: un minuto para ver cómo estás hoy, como un pronóstico del tiempo.
- One owner per job: la lista de “un dueño para cada trabajo”, para llenar e imprimir para el refrigerador.
- Share the load: tres pasos para repartir el trabajo de la casa.
- Check-ins: una charla corta cada semana para ver cómo van las cosas, con calma.
- Upset right now?: cinco minutos para calmarse (los pasos y el reloj para respirar también están en español en esa página).
Leer el resto del sitio en español
Puedes traducir cualquier página de este sitio con el botón de traducir de tu navegador. En Chrome, toca el menú (los tres puntos) y elige “Traducir”. En Safari, toca el botón “aA” o el ícono de traducir en la barra de direcciones. La traducción automática no es perfecta, pero ayuda.
Para empezar, en inglés: Start here · For parents · Home
Tu privacidad
- No hay cuentas ni registro. No te pedimos tu nombre ni tu correo.
- Lo que escribes se queda en este navegador, en tu teléfono o computadora. No nos llega a nosotros ni a nadie más.
- Si compartes el teléfono o la computadora, otra persona podría verlo. Puedes borrarlo todo en On this device (en inglés).
- Ojo con el traductor: para traducir, el navegador puede enviar el texto de la página a Google o a Apple. Si escribiste algo muy privado, mejor no traduzcas esa página.
Si alguien revisa tu teléfono o te controla, lee primero Si no estás a salvo en casa.
Esta página comparte ideas generales. No es consejo médico, legal ni psicológico.
Última actualización: octubre de 2026